El vacio nos inspira temor. Spinoza habla del" horror del vacio", (horror vacui), nuestro tremendo horror a que se produzca un vacio. Necesitamos ocupar, llenar, todo tiempo, y lugar vacios. Queremos estar ocupados. Y si no estamos ocupados es muy facil que empecemos a preocuparnos: es decir, llenamos los espacios vacios aun antes de haber llegado a ellos. Los llenamos con nuestras preocupaciones, diciendo "Pero que va a pasar si....".
Es muy duro dejar que el vacio exista en nuestras vidas. El vacio requiere la disposicion a no estar en control con la situacion, el deseo de que algo nuevo e inesperado nos suceda. Exige confianza, entrega y la disposicion a ser guiados...